
Servicio · Reconversión de cubierta
Cambiamos la cubierta de chapa de tu nave por panel termoaislante tipo Maxiroof sin frenar la producción: trabajo sectorizado por paños, verificación estructural previa y cierre estanco al final de cada jornada.
El problema
Es el escenario típico de una planta con veinte o treinta años: los pórticos están perfectos, pero la chapa filtra, condensa, se oxida en los solapes y convierte el verano en un problema de seguridad laboral. El recambio de chapa por panel termoaislante resuelve la estanqueidad y la aislación en una sola intervención.
Esquema de corte de un panel tipo sándwich de cubierta. La chapa exterior aporta la estanqueidad y la resistencia, el núcleo la aislación, y la chapa interior la terminación y la rigidez del conjunto.
Cómo lo hacemos
Este es el procedimiento que aplicamos en frigoríficos, plantas de alimentos y centros de distribución que no pueden interrumpir la operación.
Estado de chapa, correas, pórticos y pluviales. Mapeo de filtraciones y verificación estructural.
División en paños, secuencia, ventanas horarias y protecciones bajo cubierta acordadas con la planta.
Recambio o densificación de correas y tratamiento de corrosión donde el cálculo lo indica.
Se retira sólo lo que se cierra el mismo día, con cierre estanco antes de finalizar la jornada.
Babetas, cumbreras, sellados, pluviales, prueba de estanqueidad y planos as-built.
Continuidad operativa
Turnos nocturnos, fines de semana o parada de planta programada, según lo que el sector permita.
Regla firme: no se abre un paño que no pueda quedar cerrado y estanco antes de terminar la jornada.
Cobertura de líneas, racks, producto y equipos en el sector intervenido antes de tocar la chapa.
Vallado, señalización y sendas peatonales para que la obra no cruce el flujo de la planta.
Acopio y evacuación de la chapa retirada con documentación de disposición final.
Permiso de trabajo en altura, líneas de vida, charlas diarias y reporte al área de HSE del cliente.
Preguntas frecuentes
En la mayoría de las plantas, sí. Trabajamos por paños acotados: se retira sólo la superficie que se puede volver a cerrar el mismo día, con protección provisoria bajo cubierta y cierre estanco antes de terminar la jornada. En sectores críticos usamos ventanas nocturnas, fines de semana o la parada de planta programada. La sectorización se define en conjunto con el jefe de mantenimiento antes de empezar.
Es la primera pregunta que hace cualquier jefe de planta, y con razón. El plan de obra contempla: paños de tamaño limitado, membranas y lonas de contingencia en obra permanentemente, seguimiento del pronóstico diario, y la regla de no abrir un paño que no se pueda cerrar dentro de la jornada. Además se protege el producto y el equipamiento bajo la zona intervenida.
Hay que verificarla siempre. El panel tiene otro peso y otra luz admisible entre apoyos que la chapa simple, y muchas correas antiguas están dimensionadas al límite o ya corroídas. Antes de cotizar el recambio hacemos la verificación estructural; si hace falta, se refuerzan o densifican correas, y eso entra en el presupuesto desde el principio y no como adicional.
Se desmonta, se acopia en el sector que indique la planta y se retira del predio con la documentación de disposición correspondiente. Si la chapa tiene valor de recupero, se descuenta del presupuesto o se entrega al cliente, según se acuerde. Si aparece material con contenido de asbesto —posible en cubiertas muy antiguas— se detiene la tarea y se deriva a un operador habilitado: no lo manipulamos.
Depende del uso de la nave, del salto térmico y de la tarifa, así que cualquier porcentaje genérico sería inventado. Lo serio es medirlo: relevamos el consumo actual de climatización o frío, la superficie de cubierta y el diferencial de temperatura de proceso, y estimamos el repago con esos números. En naves con frío industrial o con proceso térmico el retorno suele ser el argumento decisivo; en un depósito seco sin acondicionamiento, no lo es.
Es una de las razones más frecuentes de recambio. La chapa simple funciona como superficie fría: el vapor del proceso condensa en la cara interior y gotea sobre producto y equipos. El panel elimina esa superficie fría continua y, combinado con ventilación adecuada, resuelve el problema de raíz en lugar de administrarlo con bandejas y sellados.
Con luz libre, altura útil, superficie y localidad ya podemos darte una estimación preliminar.